La Biblioteca de Assurbanipal en Nínive
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París, 7 de septiembre de 2026. Querida Ofelia, La Biblioteca de Assurbanipal, en Nínive, es uno de los grandes tesoros intelectuales de la Antigüedad. Creada en el siglo VII a. C. por el rey asirio Assurbanipal (668-627 a. C.), reunió miles de tablillas de arcilla escritas principalmente en acadio y sumerio. Assurbanipal no fue solamente un poderoso monarca y conquistador. A diferencia de muchos gobernantes de su época, sabía leer y escribir en escritura cuneiforme y mostró un extraordinario interés por conservar el conocimiento. Ordenó a sus escribas buscar y copiar textos procedentes de diferentes ciudades de Mesopotamia. La colección incluía: mitos y epopeyas, textos religiosos y rituales, tratados de astrología y adivinación, conocimientos médicos y farmacológicos, matemáticas y astronomía, leyes y documentos administrativos, diccionarios y listas de palabras y textos históricos y relatos de reyes. Su propósito parece haber sido crear una especie de enciclopedia del mundo mesopotámico. Entre las tablillas encontradas en Nínive apareció una de las versiones más importantes de la Epopeya de Gilgamesh, una de las obras literarias más antiguas conocidas. En ella encontramos el famoso relato del diluvio, protagonizado por Utnapishtim, antecedente mesopotámico de las tradiciones posteriores sobre el diluvio de Noé. Esto demuestra que la literatura de Mesopotamia poseía, hace más de tres milenios, una extraordinaria riqueza narrativa y filosófica. La biblioteca fue descubierta en el siglo XIX por arqueólogos que excavaron las ruinas de Nínive, cerca de la actual Mosul, en Irak. Se recuperaron decenas de miles de fragmentos de tablillas. Muchas estaban rotas, por lo que los especialistas tuvieron que reconstruirlas como si se tratara de un gigantesco rompecabezas. Una parte fundamental de la colección llegó al British Museum, donde todavía se conservan numerosas tablillas. La biblioteca tuvo un destino dramático. En 612 a. C., Nínive fue destruida por una coalición de babilonios y medos, poniendo fin al Imperio neoasirio. Paradójicamente, el incendio que acompañó a la destrucción pudo contribuir a conservar algunas tablillas: el calor endureció la arcilla y las convirtió prácticamente en piezas cerámicas. La Biblioteca de Assurbanipal tiene un significado que va mucho más allá de la arqueología. Representa uno de los primeros grandes esfuerzos de la humanidad por evitar que el conocimiento desapareciera. En un mundo en el que los textos se escribían sobre arcilla y no sobre papel, Assurbanipal comprendió algo fundamental: el poder de un imperio podía desaparecer, pero sus conocimientos podían sobrevivir si eran escritos y conservados. Por eso, la biblioteca de Nínive puede considerarse uno de los primeros grandes monumentos de la memoria intelectual de la humanidad. Assurbanipal quiso conquistar territorios; pero, sin saberlo, conquistó también algo mucho más duradero: un lugar en la historia de la cultura. Un abrazo desde la hermosa y culta Francia, Félix José Hernández.
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